México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que las marchas del sábado pasado en la Ciudad de México no buscaban expresar inconformidades ciudadanas, sino “montar un espectáculo de provocación” para generar la narrativa de que en el país “se reprime a los jóvenes”. Según dijo, el objetivo era claro: golpear a policías hasta obligarlos a responder, grabarlo y distribuirlo internacionalmente como si fuera represión.
Entre llamados a la calma y advertencias veladas, Sheinbaum pidió no caer en esos “montajes” y exhortó a la ciudadanía a manifestarse de manera pacífica. De paso, dejó un mensaje para la oposición: “¿Creen que me van a debilitar por lo que gritan? No. Más fuerte estoy hoy”.
También solicitó a la Fiscalía capitalina investigar quién financia y organiza movilizaciones violentas. Y, para no dejar cabos sueltos, pidió igualmente revisar si algún elemento policiaco incurrió en excesos.
“No nos vamos a rajar”: Sheinbaum sube el tono
La presidenta reiteró que no le preocupa caer mal: “Habrá gente a la que no le caigo bien, pero no pasa nada. Nosotros estamos dedicados a trabajar con la fuerza que nos da el pueblo. No nos vamos a rajar nunca”.
En su conferencia de prensa en Palacio Nacional, insistió en que la violencia del sábado fue planeada, con personas equipadas con esmeriles, marros y martillos. Subrayó que los jóvenes mexicanos “no son violentos” y que, aunque la protesta se promovió como un movimiento de la generación Z, la mayoría eran personas ligadas a grupos opositores tradicionales.
Sheinbaum recordó que desde el jueves pasado su gobierno advirtió que la convocatoria estaba impulsada con una campaña valuada en “cerca de 90 millones de pesos” y replicada desde la oposición y algunos empresarios.
Viejos conocidos en la marcha
La presidenta señaló la presencia —o al menos la participación en la convocatoria— de figuras conocidas de la llamada “marea rosa”, como Acosta Naranjo y Fernando Belaunzarán. También apuntó a la cobertura insistente de una televisora que transmitió toda la movilización.
A diferencia de 2023, cuando la oposición logró llenar el Zócalo, esta vez los manifestantes apenas ocuparon la mitad de la plancha, según las imágenes mostradas por el gobierno.
Durante la conferencia se proyectó un video en el que un grupo de manifestantes golpea a un policía. Sheinbaum preguntó abiertamente: “¿Por qué fueron contra la policía?”, y atribuyó esos actos a un intento de generar imágenes de represión para difundirse en el extranjero.
Televisora, empresarios y AI en la discusión
Consultada sobre videos en los que se observa a una persona con una bandera siendo encapsulada, Sheinbaum advirtió que, con la inteligencia artificial, es difícil distinguir lo real de lo manipulado. Aun así, insistió en investigar cualquier posible abuso policial.
La presidenta también señaló directamente al empresario Ricardo Salinas Pliego por “promover y azuzar” la movilización desde sus redes, y recordó que la Suprema Corte resolvió recientemente temas fiscales de sus empresas: “Aquí es la ley, nadie por encima de la ley”.
“La transformación no se detiene”
Sheinbaum calificó como “ilusiones” las alianzas de grupos de derecha internacional que replicaron la protesta desde otros países. “¿Creen que van a detener la transformación? No la van a detener”.
Pidió a la oposición ser responsable, aseguró que el intervencionismo extranjero “ya fue rechazado hace mucho” y subrayó que el sentimiento nacionalista mexicano sigue siendo fuerte.
Para cerrar, pidió investigar las amenazas que se escuchan en videos dirigidas a policías. Y remató con su frase del día: “Quien promueve la violencia no ayuda al país. La transformación no la detiene nadie”.
