Ciudad de México. Ocho de las 18 personas detenidas durante la marcha del pasado sábado fueron trasladadas esta tarde al Reclusorio Preventivo Varonil Norte, donde se prevé que en las próximas horas sean presentadas ante un juez de control. Otros tres imputados por el delito de homicidio en grado de tentativa permanecen en espera de ser consignados ante la autoridad correspondiente.
El traslado ocurrió en medio de protestas de familiares y acompañantes, quienes desde la madrugada se mantuvieron afuera de la Coordinación Territorial CUH-1. Entre gritos de “¡No son delincuentes!”, exigieron la liberación de los arrestados e incluso intentaron impedir que las unidades salieran, colocándose frente a ellas para bloquear su paso.
De acuerdo con la carpeta de investigación, uno de los imputados pertenece al llamado “bloque negro” y es señalado de participar en la agresión contra el policía Miguel Ángel D., adscrito al Sector Alameda. El uniformado declaró que varios manifestantes lo derribaron y lo golpearon mientras lo amenazaban con matarlo.
“Te vamos a matar, puto policía de mierda; le sirves a la izquierda, pinche vendido. Vas a morir, esbirro del Gobierno”, se lee en el parte oficial. Según su declaración, también escuchó: “Vas a morir por culpa de Claudia, ojete” (sic).
El ataque ocurrió a las 15:08 horas del sábado, según los registros del expediente. El elemento aseguró que, al verse inmovilizado y sin posibilidad de defenderse, temió por su vida.
“Pensaba que me matarían, ya que no pude defenderme y quedé totalmente indefenso”, narró. Agregó que logró pedir auxilio a sus compañeros, quienes llegaron para intervenir y dispersar a los agresores.
Las autoridades capitalinas mantienen bajo resguardo a los detenidos mientras se determina su situación jurídica durante las próximas horas.
