Por Joel Montoya
Tengo evidencias de multiples vejaciones a las memorias de Sonora. Mi archivo está conformado por imágenes que provienen tambien de la basura, el abandono y la indiferencia. Cuando escribí estas palabras para una hoja de sala, no faltó quien tratara de censurarlas. En esa época no había ley que nos permitiera nombrar la palabra delito grave, cuando se destruye, mutila, borra, o pone en riesgo un archivo, que para nosotros no significa otra cosa que un crimen contra la historia de Sonora, la transparencia, los derechos humanos que tambien son derechos a la identidad, la memoria, la información y muchos más.
Asocio la tragedia de ABC a la nefasta necesidad de destruir un archivo, un incendio provocado para aniquilar evidencias. Es increible que a pesar de los testimonios que están en la carpeta de investigación judicial, no podamos ponerle fin a esta cultura, repito -criminal- repleta de evidencias.
Valió madres el Nunca más, que gritabamos no sólo en términos de vidas, sino hacia la cultura del desdén y el desprecio hacia la ciudadanía y los más vulnerables.
Para matar un archivo, con todos sus recuerdos históricos y evidencias, no solo es necesario un incendio, basta con sacarlo al patio, dejarlo en la humedad o entre el polvo y el olvido hasta que desaparezca.
Buscando conectar, durante décadas, hemos acudido a la nostalgia que provocan otros tiempos, los de la pujante economía, el comercio, la agricultura y la minería. Los de la genealogía, la moda, la educación, la ciudad, el paisaje contenedor de la memoria de la naturaleza; y a propósito del famoso perdón, la memoria de los chinos en Sonora, los hermanos indígenas y todas las luchas sociales, biencatalogadas como memorias desobedientes.
Ya estamos convencidos pues, que esto no es ignorancía, falta de sensibilidad y cultura, se trata de una cultura y en casos como este, una política por la desmemoria. ¿De parte de quién? de todos aquellos que buscan un borrón y cuenta nueva. Lo cual es insultante.
Seguirá aqui, mientras pueda, lo que tengo, peleando para que no se vaya a Arizona o la ciudad de México, que es a donde han ido a parar nuestras memorias.
La imagen que ven a un lado del video, como portada, fue escaneada en mi querido Ures, hace 28 años, lugar de encuentros mágicos -abierto al mundo- a donde nos acercó Javier Salazar. Conservo un archivo que pensaba entregar al ayuntamiento. Ahora sé, gracias a quien gobierna, que no es el mejor lugar
Alonso Vidal, Isaura VillarrealFrancisco Luna, Francisco Jaime -P.J.Ramon Angel Gil Lopez, Fito Lizarraga, Ruben PinedaGerardo Gonsalez BernalDiana RodriguezLuz Imelda Estrella SauJulio BejaranoRamon VidalJavier RuizJoaquin CarterEsther G Carter Jesus “Chobi” Ochoa Sergio GalindoAlejandro Aguilar Zeleny y muchos mas, saben de lo que hablo.
Sin duda, Ures merece mucho más y tiene lo sificiente para combatir el desprecio a la memoria biocultural de sus habitantes.
Lo que queda de esa memoria se va a recuperar, gracias a la voz valiente de personas como la historiadora y cronista Delia María Piña Aguirre que está denunciando el atropello en un una nueva version de los Diálogos Urgentes con José Luis Jara, a quien agradezco los permisos.
¿Se fijan como todo cae a donde mismo? Ya basta de negligencias. Compartan, platíquenlo, para ponerlo en la agenda política de quienes suplican atención en busca de votos.
