¿Les suena esta presa, panistas? Una vieja postal de El Titanic… no la de DiCaprio, sino la de Padrés
Una pregunta para los panistas -nada más por cultura general, no se ofendan-: ¿alguno de ustedes reconoce esta foto? ¿Alguna represa emocional, algún recuerdo difuso? ¿Algún retorcijón de conciencia?
Para no alargar el suspenso, se trata de la presa “El Titanic”, esa obra de ingeniería hidráulica clandestina que el entonces gobernador panista Guillermo Padrés Elías construyó en su rancho “El Pozo Nuevo”. No fue con presupuesto de su bolsillo -faltaba más-, sino con algo aún más escandaloso: con aguas nacionales, es decir, de todas y todos los mexicanos y presumiblemente con dinero público.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) determinó en su momento que sí, la presa existía, que sí, usaba agua federal, y que sí, el gobernador lo negó todo con la firmeza de quien oculta un elefante en la sala y culpa al gato. Fue en medio de otra crisis: el derrame tóxico del Río Sonora, cortesía de Grupo México, donde la opacidad también reinó y el gobierno de Padrés brilló… pero por su ausencia.
Una presa fantasma, un gobernador sin memoria
Cuando las fotos comenzaron a circular, y con ellas los reportajes, entrevistas y testimonios, Padrés negó todo como Pedro a las puertas. Pero al poco tiempo se difundió algo aún más surrealista: la posibilidad de que él mismo hubiera volado con explosivos la cortina de la presa para borrar las evidencias.
No se ría. Esto ocurrió en Sonora.
Y sí, se abrió una “investigación” que fue tan profunda como el fondo de una cuchara. La Conagua dijo que iba a analizar los restos. Algunos periodistas llegaron al lugar. Pero el tiempo pasó, las aguas bajaron turbias… y nunca más se supo. Todo quedó en un eterno “ya merito”.
El Titanic no se hunde: se postula
Ahora, como si el tiempo fuera un detergente mágico, Guillermo Padrés quiere regresar. Así, con todo su historial y con toda la cara, ha comenzado a moverse entre los militantes del Partido Acción Nacional (PAN), animando a que “levanten la mano” para las elecciones de 2027.
¡Imagínese! Después de semejante naufragio ético, “El Titanic” busca zarpar otra vez.
¿No hay memoria en el PAN? ¿O solo hay selectiva?
¿No era que la corrupción se combate en todos los colores? ¿O el azul tiene filtros especiales?
Mientras tanto, la presa quedó ahí, no como obra hidráulica pero sí como símbolo de la impunidad bien irrigada, de las obras privadas con recursos públicos, y de la memoria ciudadana que, por suerte, no siempre se seca tan fácil como los expedientes en los archivos oficiales.
Así que la pregunta no era tan indiscreta:
¿Panistas, reconocen esta foto?
¿O también quieren dinamitar el recuerdo?
